15 septiembre 2006

Beheadings und Telegrafía

Una interpretación de El Melómano de Méliès

1. El arte de la interpretación (tres entregas). Programa TV Studio Magazine Cinematográfico, Canal 3, 1995
2. Publicado en la revista Estrategia Económica y Financiera, diciembre 31 de 1995

Este texto deriva de una invitación que me hizo Diego Carrizosa a su programa de televisión donde comentaban películas, lo que terminó por convertirse en un juego de desciframiento, o más precisamente, en un arte de la interpretación en imágenesA finales de ese mismo año escribí una transcripción resumida de esa experiencia para la revista Estrategia [1]. Esta es la tercera versión.



Más que un autor a la antigua, Georges 'Geo' Méliès (1861-1938) mago y cineasta conocido principalmente como el pionero de los trucos o efectos cinematográficos, fue el delirante y prolífico inventor a la moderna de películas con títulos del siguiente calibre: Los Rayos X, Fausto en el Infierno, Desdoblamiento Cabalístico, Transmutaciones Imperceptibles, La Bailarina Microscópica, El Hotel Envenenado, Alucinación Farmaceútica, Desventuras de un Aeronauta, El Batallón Elástico, Fotografía Eléctrica a Distancia, Los Caballeros del Cloroformo, y La Serpiente de la Calle de la Luna... Nombres que invitan a un espectáculo de revelaciones bizarras bajo carpas de circo clandestino, o como dicen los escritores, en 'barracas de feria', donde paralelamente a los salones demasiado 'iluminados' de la Cultura conciente se cultiva la lucidez en las venenosas maravillas de lo raro. Química popular del moderno experimento, aquellos juegos faústicos o recreaciones científicas que antecedieron nuestra domesticación televisiva.

Como en cualquier cabeza de artista la delirante imaginación de Méliès parece evolucionar alrededor de algunas obsesiones diseminadas en una filmografía de más de 500 títulos donde Cabezas y Diablos se alternan en un repertorio esencial al lenguaje ilusionista de la magia: El Hombre con Cabezas (cuatro cabezas reemplazadas, una sobre otra, en una sobreimpresión de identidades repentinas); la famosa El Viaje a la Luna (cabezas que emergen de estrellas como conejos que brotan de un hondo cubilete; actualizada en una reciente versión de Las Aventuras del Barón de Munchhausen); El Melómano (cabezas como pájaros cantando entre cuerdas telegráficas); Ejecución de un Espia (cayendo en canastos, escena de guillotina cuyo realismo produjo la primera censura oficial en la historia del cine); El Terrible Verdugo Turco (cuatro decapitaciones simultáneas); El Hombre con Cabeza de Caucho (donde la gesticulante cabeza de Méliès se infla como un globo para terminar explotando), et cétera.
     En cuanto a su obsesión con los múltiples quehaceres del diablo, la lista parcial es esta: Magia Diabólica, El Gabinete de Mefistófeles, El Huevo del Hechicero, La Escuela Infernal, La Isla del Diablo, El Diablo en el Convento, El Buen Diablillo, Los Tesoros de Satanás, El Diablo Gigante, El Diablo Negro, Las Hijas del Diablo, El Inquilino Diabólico, Satanás en Prisión, Los Cuatrocientos Trucos del Diablo, Cuadro Diabólico... para citar sólo algunas donde se declara el asunto, pero que no agota ni mucho menos el repertorio de referencias abracadabrantes de este mago convertido en cineasta cuando compró el teatro del famoso ilusionista Robert Houdin en 1888.

En El Melómano (1903), brevísima película muda sobre un tema musical de un poco más de dos minutos, el mismo Méliès aparece en medio de un paisaje enmarcado por un par de postes telegráficos gesticulando como quién presenta un acto teatral. Acto seguido, como si se tratara apenas de quitarse el sombrero, se arranca la cabeza arrojándola hacia las cuerdas del telégrafo donde continúa haciendo muecas una vez separada del cuerpo. Las cuerdas, acompañadas por una clave de Sol, forman un pentagrama gigante sobre el cual se inscribe la cabeza voladora como una nota musical en una partitura. De repente, una nueva cabeza emerge milagrosamente de su cuello, y luego de desplazarse levemente a la derecha del espectador se la quita para arrojarla de nuevo... Después de una serie de autodecapitaciones burlescas (contradiciendo la ley de gravedad) unas señoritas se sitúan bajo el pentagrama portando cada una un cartón marcado con el nombre de una nota: UT, RE, SI, UT, RE / MI, MI, FA, MI, RE, UT / RE, UT, SI, UT, mientras Méliès ejecuta visualmente God Save the King, el himno británico, que es lo que finalmente 'cantan' las cabezas antes de transformarse en golondrinas que se hechan a volar!

La escena es extrañamente frenética y fluida, sorprendente. En su concentrada significación la película transcurre como uno de esos sueños que entendemos mientras estamos dormidos pero que no logramos descifrar a menos que permanezcamos en ese estado de duermevela, como espectadores atentos al espectáculo que nosotros mismos proyectamos, y donde parece que un secreto importante está a punto de ser revelado.



Decapitaciones y globos

Hacia finales del siglo XVIII, en 1783, el médico Jean-François Pilâtre de Rozier y el noble François Laurent d'Arlandes se convirtieron en los primeros seres humanos que lograron volar. Ese mismo año Joseph Michel y Jacques Étiene Montgolfier los hermanos franceses hicieron una demostración inocente de su invento ante el Rey llevando en el globo, un pato, una oveja y un gallo (seguramente la primera vez que un pato subía sin volar).

Diez años más tarde, en 1793, se llevó a cabo la revolucionaria decapitación de Luis XVI en la guillotina. Treinta años más y ya el asunto era ‘tema’: a un pintor romántico como Géricault le da por ambientar su estudio con 'naturalezas muertas' cuyos horripilantes modelos se hacía llevar, compuestas literalmente con cabezas de decapitados y fragmentos anatómicos de condenados, tradicional castigo de ‘dispersión’ a que eran sometidos quienes atentaban contra la integridad del Monarca.

Jean Clair en su libro Méduse. Contribution à une anthropologie des arts du visuel, 1989, dice: "La guillotina invierte los datos tradicionales. Ya no es solamente el instrumento de una de-teologización del universo sino el instrumento de una cosmología negativa. A la jerarquía de las sociedades cerradas, ella opone desde entonces la igualdad de todos frente a la muerte (...) En este simbolismo, la cabeza cortada debería manifestar menos el temor de la pérdida y el duelo del Padre que la aparición de la matriz original, de la Magna Mater, la materia prima de donde nacerá el cuerpo social."

El orden instaurado es otro: la cabeza que mira es ahora mirada, levantada ante el pueblo como una medusa que ya no paraliza.

Publicidad del software Eudora
en la revista Wired

Coronaciones y decapitaciones son las dos caras de un mismo gesto. Méliès, por ejemplo, realizó la muy democrática Si J’etais Roi (Si Yo Fuera Rey); y en Le Sacre d‘Eduard VII (La Coronación de Eduardo VII) recreó y filmó la coronación del Rey, en estudio, antes de que tuviera lugar el evento real.

Napoleón, por su parte, en una actitud de moderna e imperiosa autonomía, declinando la imposición de un poder que no procediera de sus manos, se corona con las suyas prescindiendo de al menos una de las cinco secciones rituales en que consisten las coronaciones: el momento en que el nuevo monarca “rinde homenaje a las autoridades temporales y espirituales.” [2] Su arrogancia resulta entonces ‘popular’ de la misma manera que todos los Egos (como en el sanatorio) resultan napoleónicos.

Según Freud, "El rey sobrevivió a la caida de los reyes bajo la forma de un rey interno. El héroe de novelas y ensoñaciones, es su majestad el Ego." Pero la cabeza del rey Luis cae, produciendo una insospechada y brutal liberación de energía; como si al romperse el dique monárquico, ese Yo conciente, esa cabeza coronada, unas fuerzas oscuras terminaran proyectándose sobre la escena como un tropel de caballos desbocados.

En sólo seis años se anticipó la exitosa "expansión de los gases" del globo Montgolfier a la Declaración de Derechos firmada el 26 de agosto de 1789 -el año en que el señor Guillotin propuso su eficaz invento. Y mientras que algunos "interpretaban el fuerte énfasis en los derechos individuales como una expresión de la doctrina Calvinista de la libertad de conciencia", nosotros sospechamos más bien la inevitable expresión de una "libertad de inconciencia" todavía no formulada.


Caballos y trenes

El caballo, junto con el desnudo, siempre ha sido una de las formas favoritas del arte. "Símbolo del psiquismo inconciente o de la psique no humana; asociado al arquetipo de la Madre en cuanto memoria del mundo, el caballo es el animal de las tinieblas y de los poderes mágicos así como de la impetuosidad del deseo".

Géricault nuevamente, un pintor interesado en el movimiento, es quien propone este animal en su más sintomática presencia. En el conocido Derby de Epson (1821), una de sus innumerables pinturas ecuestres, cuatro jockeys flotan suspendidos sobre sus cabalgaduras como si jamás hubieran tocado el césped en ese día oscuro, cargado de premoniciones. ¿No tuvo acaso que ver el desarrollo del cine con una apuesta sobre si los cascos de un caballo trotando al límite de su velocidad pudieran verse todos, instantáneamente, separados del suelo?

El experimento fotográfico que Muybridge realizó para comprobarlo en la primavera de 1872, en Sacramento, California, en el rancho de su protector Leland Stanford (magnate de los ferrocarriles), transó de una vez por todas a favor de quienes suponían “un período de tránsito sin soporte ('unsupported transit')”. Es decir, la levitación simultánea de los cascos representada anticipadamente por Géricault. Tal y como celebraba un periódico de la época la novedad de estas revelaciones fotográficas a propósito de la nitidez con que se percibían los radios en las ruedas de los carretines: “...the result was a novelty in photographic art, and a delineation of speed wich the eye cannot catch. At 2:27 the spokes of a sulky are invisible to the eye, as they spin around to fast that, taken separately, they are not distinguishable. The photograph shows each plainly, without blur”.

En febrero de 1804, la primera locomotora había sido puesta en operación en el sur de Gales, y no fue hasta 1825 que Stephenson inauguró la primera línea férrea para carga y pasajeros. El tren aparece entonces en escena y Turner lo pinta por primera vez en su famoso cuadro de 1843 Lluvia, Vapor, Velocidad. Título preciso en su encadenada secuencia de fenómeno atmosférico, energía aplicada y movimiento, describiendo en tres palabras la totalidad del proceso. Como si toda la letra implicada en el manifiesto de las declaraciones verbales viniera a resolverse en una sensación leída en lo más íntimo del cuerpo. Imagen declaradamente dinámica donde la insólita presencia de una máquina vendría a traducir el espíritu implicado en cualquier Revolución. Verdadera "Anunciación industrial", vertiginosa.

Significativamente, el cuadro de Turner fue pintado un año antes de que fuera instalada la primera línea de telégrafo en 1844. Invención que resuena años más tarde en las declaraciones del capitán Nemo (personaje de Julio Verne y creador del Nautilus; bautizado en homenaje al submarino inventado por Fulton 70 años antes) cuando reconoce que en su nave alimentada por pilas "hay un agente poderoso el cual es el alma de mis dispositivos mecánicos. Ese agente es la electricidad". Mientras que Theniel -el ilustrador por excelencia de las Alicias de Carroll- nos muestra a los dioses del vapor y del carbón preguntándose como un par de intrigados Reyes Magos sobre el nacimiento y el futuro de esta nueva criatura y sus impredecibles poderes energéticos.

O sea que de caballos y trenes, de la fuerza animal potenciada en vapor, pasamos a un tipo insólito de energía que, como enseña ejemplarmente Frankenstein, todo lo anima... Y así como el tren aparece ligado a la materialidad de los cuerpos, al evidente transporte de su peso, el "transporte" eléctrico no sólo es mágicamente instantáneo (como la fotografía) sino que resulta inmaterial como el pensamiento cuya sede tradicional es la cabeza.

Tal vez para el mago inconciente, para el Méliès que imagina adoptando divertidamente un sentimiento colectivo, el recuerdo profundamente instalado de la caída, de la decapitación de una cabeza coronada, haya terminado por aligerar de algún modo la carga ancestral, el oprimido lastre psíquico que percibimos en los caballos azarados de la pintura romántica. Cabeza ruidosamente proyectada (como el corcho triunfante del champán -para los que celebran) en un transpaso súbito de cabalgaduras sobre el galope mecánico de tren. Participando de la novedosa velocidad inaugurada y su correspondiente sucesión de imágenes cinéticas en una secuencia de sueños.

Como aquella imagen insólita (en una serie sobre Wagner para la TV) del tren azul-infancia que se hizo construir el alucinado Ludwig II de Baviera, en donde su vagón aparece tocado por una impertinente y melancólica corona dorada que vemos pasar como un veloz cortejo fúnebre, zigzagueando como una serpiente de hierro entre las ondulaciones del paisaje.



Cabezas que caen, ojos que vuelan

La velocidad busca el vuelo. La imagen de Nadar fotografiando Paris desde su globo, caricaturizada por Daumier, así lo muestra: si la cámara es el ojo sostenido entre las manos, también es la cabeza que ahora se levanta extendiendo su mirada panorámica 'a vuelo de pájaro', mientras el sombrero de copa (atributo de las cabezas masculinas del siglo diecinueve) vuela libremente 'decapitado' por el viento. Como viene a transformarse en la litografía de Redón, L’Oeil, comme un ballon bizarre se dirige vers l’infini (1882). Donde el ojo se hipertrofia en un globo que arrastra en su ascención la cabeza, colocada sobre un plato, desprendiéndose aún más radicalmente del cuerpo.

Orfeo, Jean Delville
En algunas imágenes de la decapitación de San Juan el Bautista o el desmembramiento de Orfeo, o porqué no, aquella del retrato compasivo que le hace a Cristo la Verónica, la cabeza separada brilla con un resplandor fosfórico. Cabeza-astro en el cuadro enjoyado de Moreau, disuelta en vibraciones de color según el tratamiento simbolista de Redon, o como la puso el poeta Laforgue, sostenida sobre el acantilado en los brazos no muy consistentes de su elocuente Salomé. “Or la, sur un coussin, parmi les débris de la lyre d’ébene, la tête de Jean (comme jadis celle d’Orphée) brillait, enduite de phosphore, lavée, fardée, frisée, faisant rictus a ces vingt-quatre millions d’astres.” ("Y ahora allí, sobre un cojín, entre los restos de la lira de ébano, la cabeza de Juan (como antaño la de Orfeo) brillaba, bañada de fósforo, lavada, maquillada, ajada, haciendo rictus a aquellos ochenta millones de astros."). Como si a la sede del pensamiento se le atribuyera ahora, más que un aura metafísica, el destello electrizado de su actividad.

Mallarmé, en su Cántico del Bautista, sintetiza el momento:

El sol que su detención
Sobrenatural exalta
Vuelve a caer enseguida
Incandescente

Yo siento en las vértebras
El desplegarse de tinieblas
Todas en un estremecimiento
Al unísono

Y mi cabeza surgida
Solitario vigía
En los triunfales vuelos
De esta hoz

Como ruptura franca
Tan pronto rechaza o zanja
Los viejos desacuerdos
Con el cuerpo

Que ella ebria de ayunos
Se obstina en seguir
En un turbado brinco
Su pura mirada
(...)



El lenguaje de los pájaros

Comic Art # 8 cover by Richard McGuire
the bird is the word
De lo teológico pasamos a lo tecnológico. Fenómenos como ubicuidad, telepatía, instantaneidad, desmaterialización, multiplicación, apariciones y levitaciones -como en los trucos de magia- ya no serán milagros religiosos o esotéricos sino que corren por cuenta de los 'efectos especiales' de la ciencia. A la nueva criatura mecánica, a la 'hija nacida sin madre' (fille neé sans mêre, como la llamaban Duchamp y Picabia), a la máquina estimulada por los nuevos poderes de una musa científica lo que le faltaba no era más que el soplo, el principio luminoso, la descarga integral que animara sus entrañas.

Siguiendo los dictados de una lógica poética impecable (1903 fue también el año del vuelo inaugural de los hermanos Wright convirtiendo a los aviadores en los nuevos 'reyes del aire'), las ingrávidas y múltiples cabezas de Méliès terminan por posarse sobre las cuerdas del telégrafo correspondiendo a esa imagen subliminal por todos conocida -y por todos ignorada- de aves sobre una partitura de cuerdas. Lo que sigue es el transporte instantáneo, a la velocidad de la luz, de estas 'reproducciones mecánicas' mientras cantan God Save the King en total correspondencia.

En cuanto a la coronación, ella es la metáfora revolucionaria de todo el proceso: si la cabeza real cae políticamente es para ser levantada científicamente como la popularización tecnológica de su luminosidad. Es así como en virtud de esta progresiva desmaterialización (“unsupported transit”), el antíguo dios de los hogares sale de la chimenea para convertirse en un fantasma ubicuo, electrodoméstico. Lo que sigue es un intenso, doloroso acomodo, en el cual el Lenguaje de los Pájaros, el argot del pentecostés inconciente, es la poética lengua de fuego que se instala una vez hayamos 'perdido la cabeza'.

Como dijo Joyce en una de las palabras trueno (thunderclaps o palabras de cien letras) que premonitoriamente pautan su telegráfico-nocturno último libro:

...Ullhodturdenweirmudgaardgringnirurdrmolnirfenrirlu
kkilokkibaugimandodrrerinsurtkrinmgernrackinarockar! Thor's for yo!


-- The hundredlettered name again, last word of perfect language. But you could come near it, we do suppose, strong Shaun O', we foresupposed. How?


El fluido ensamblaba los telégrafos, corría como una serpiente de fuego sobre las almenas de las torres, brincaba por encima de las flechas de las catedrales. -Grandville (1803-1847), Otros Mundos

MCA, 1995 - 2006


Notas


[1]



[2] Según la doctrina del Derecho Divino de los Reyes -en la cual los soberanos son representantes de Dios “derivando su derecho a gobernar directamente de éste- su poder no está sujeto a limitaciones seculares; ya que sólo él sería responsable ante Dios. En el siglo XVII, esta doctrina estaba respaldada por los Royalistas ingleses contra los Parlamentarios, quienes mantenían que el ejercicio del poder político surgía de la voluntad del pueblo. La controversia, terminada en 1689, siguió a la Gloriosa Revolución en la cual Guillermo III y María II fueron coronados luego de conceder aceptación al Acta de Tolerancia y a la Declararación de los Derechos, los ‘Bill of Rights’. La doctrina del Derecho Divino, asumida plenamente por Luis XIV, fue uno de los elementos que condujeron a la Revolución Francesa”.
-

Anexos

Edouard Chevret, Album comique. La Perroquettomanie, 1861.


Mientras que los muchachos trepaban al pararrayos, Poitevin, en una ascensión ecuestre, atrapa de paso la jaula del loro y se la lleva

Frusquillard quiere arrancarse el cabello, pero el inconveniente de llevar una peluca le impide este alivio pleno

Esta nueva decepción lleva el colmo a su desespero y le hace perder la cabeza al momento en que iba a colocarse otra vez la peluca

Primera visión – Frusquillard, cuya cabeza a desaparecido, ve comenzar para él una larga serie de visiones abracadabrantes, al hilo de las cuales sin embargo se amarran sus impresiones pasadas

Segunda visión – Al paroxismo de la demencia sucede una postración horrenda durante la cual Frusquillard ve redondearse los domos como jaulas de loro

Tercera visión – Los domos de la ciudad, erizándose de pararrayos, son transformados al instante el erizos gigantes 

 -

Eugene Zimmerman, (May 23, 1862 - March 26, 1935)
 

08 septiembre 2006

exeomo.com (souvenir)

Portal de la última versión (click en la imagen para ver detalles)








Paisaje-autoretrato a partir de una "deconstrucción" de la cajetilla de cigarrillos Camel. Proyecto de página web realizado en colaboración con Pedro Pablo Ramírez (Peter) en 1998, y que fuera desactivada en el 2000 "motivo viaje"...

El lema, "Bongo, bongo, bongo, no quiero dejar el Congo..." (coro de una canción que tararea Lolita en la película de Stanley Kubrick) alterna en intermitencia con, "es pura basura pretender que el arte no es didáctico, una revelación es siempre didáctica" (Ezra Pound) y, "el espíritu santo habla un mal griego para humillar a los sabios" (Anatole France); de donde puede inferirse la "política" que corresponde al lugar. Por otro lado, a la derecha del paisaje se ve el espejismo de una ciudad enmarcada por un "televisor árabe" en donde aparece la programación (arscom, muzik, mixelánea, ánima, weirdfile, museo a/z, comics, cinema) al cual se llega después de un click que permite atravesar el desierto en menos de un segundo gracias a una de las flechas disponibles en la base de la pirámide. A la extrema izquierda, en cambio, un rostro humano compuesto por 31.000 retratos simultáneos informa sobre el proyecto en que consiste Artes de Comunicación (arscom): un intento de fusionar las dos disciplinas a través de una estrategia de "alfabetización" imaginaria.

Es decir:

Un experimento en forma de Diplomado que se dictó en su primera versión en la Universidad del Rosario de Bogotá en 1999 y que quedó, por así decir, "suspendido" en su segunda edición de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de la misma ciudad en el 2000. En cuanto a forma y contenido, sobrevivió en un plegable de lo más ilustrativo.

Portal de comics (de Grandville a King of the Hill)
Aparte del vínculo arscom (resaltado por un conejo blanco que aparece y se esfuma saltando intermitente sobre el borde superior del televisor) y sus respectivos archivos de Programas y Documentos, del menú general alcanzaron a desarrollarse en alguna medida: mixelánea >un registro de textos publicados -del que emciblog es más o menos la reencarnación; el museo A/Z >que incluimos, resumido, en este mismo blog; comics >un larguero con una historia seleccionada de las historietas de donde salió la entrevista sobre Amarillismo correspondiente a Yellow Kid, el legendario “chico amarillo” al que debe su nombre, y que referimos también en este espacio; y cinema >básicamente una cronografía de algunas películas, un timeline interceptado foto-video-gráficamente, como por ejemplo el tratamiento aplicado a Twin Peaks de David Lynch (el piloto de 1990) encabezado por líneas de diálogo escogidas al azar (random quote generator) cada vez que se visita la página:

Cronografía de Twin Peaks (piloto-1990) en 23 fotovideogramas






...
00:02:49 – Filmografía + declaración en la voz de David Lynch.
00:13:18 -Digresión a la McLuhan sobre la historia y la invención del teléfono desde Bell hasta Matrix, pasando por Carson.
00:13:56 –Totem! Animación fotográfica y texto a propósito de una escultura canadiense en la recepción de un hotel.
00:22:20 –Llamada telefónica de una maestra durante la masacre en 1999 de la escuela Columbine (audio).
00:42:50 –La letra bajo la uña (video). Un verdadero climax forense.
01:42:42 –“… through the darkness of the future past…” (video). Una de las réplicas más enigmáticas de toda la película.
…etcétera.

Por ejemplo, la "digresión" telefónica en la cronología de Twin Peaks









Portal de weirdfile sobre Funeral, pintura de H. Richter

En cuanto a ánima (animaciones) y musik llegaron apenas al nombre, mientras que weirdfile logró por lo menos concebir su portada y declarar su intención: un juego gráfico alterando los nombres de WIRED y LIFE sobre una imagen ‘oscura’ de Gerhard Richter, el conocido pintor alemán. Dos publicaciones 100% norteamericanas enfrentando sus dispositivos retóricos, más precisamente sus arsenales publicitarios (producidos en épocas suficientemente diferentes como para establecer un contraste) con el propósito de detectar fluctuaciones en la idea genérica del american way of life. Si el proyecto todavía reposa en carpetas cargadas de documentos latentes, las páginas de “inicio” que ponían la cara mientras se procesaba algo más concreto pueden consultarse aqui mismo pulsando weirdfile.

sección mediafrase (mensaje en botella)
Pero también -último, más no pequeño detalle- habría que asomarse a la papelera incendiada, a la hoguera al márgen de la ciudad TV. Escondite insospechado de otras dos secciones: revistas > repositorio para una serie de memorias y maquetas de versiones “impresas” relacionadas de algún modo con toda esta fantasmagoría digital. Una de ellas, mediafrase (primer nombre que tuvo este proyecto de página y la anécdota de cómo se vino a llamar: un homenaje ‘en botella’ a Dimiter Manolov), y exeomo año 1 #0 ostentando el equívoco nombre que finalmente se impuso; una carátula completa en todos sus detalles resultado de un ejercicio más bien “hipnopédico” de anticipación editorial.

sección xY/Oy (letras a y b)
Todo esto incinerándose en el subfondo dualista de la otra sección: xY/Oy. Una página concebida en espejo para encarar algunos temas encontrados al azar de la Red, puesto de tal modo que los textos puedan enfrentarse entre sí a medida que suben o bajan las flechas: a/a; b/b; a/b; b/a... como si cada uno pudiera ser el comentario indirecto del otro.
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Museo A/Z

(sección de exeomo.com)










A un cassette encontrado en Chinatown-NYC con la imagen de un cantante oriental travestido en Monalisa y Napoleón como pareja kitsch ideal de occidente, se ha agregado un dial alfabético alrededor de una imagen de kinetoscopio con la imagen en secuencia de un burro pateando tomada de Muybridge.

A cada letra del dial correspondían entradas o “piezas” del museo virtual, así como también un Editorial (republicado más abajo), algunos “biogramas” u hojas-de-vida de las personas que participaron en esa experiencia y una colección de artículos publicados en una revista de economía cuya sección Arte y Sociedad estuvo durante un tiempo a mi cargo.

A continuación, algunas de las entradas en que consistía el Museo:

"Editorial"
Declaración editorial diseñada para exeomo.com y que retoma vigencia en este blog.














(Texto sobre fondo de pantalla TV con imagen de Ingrid Bergman en The Gas Light (1944) de George Cukor)

En una entrevista le dicen a Gombrich (el historiador) que parte de la situación del arte contemporáneo es el resultado inevitable de la expansión de los museos. El dice: "Sí... pero tiene mucho más que ver con el cubrimiento de los medios; todo se convierte en noticia, el arte es noticias."

Art: Skill or mastery. There's no disembodied skill as such; skill is always applied to a particular task. People in the 17th century admired painting and sculptures, but no one talk about art as such. For Leonardo art was a skill, a know-how applied both to his scientific experiments and to painting. There really is no such thing as art. There are only artists.
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(M) -Madre Whistler
Entrada del Museo exeomo















“Composición en Gris y Negro: Retrato de la Madre del Artista”. 1871, óleo sobre lienzo, 144.3 x 162.5 cms. Museé d’Orsay, Paris.


1
Otro avatar interpretativo del célebre cuadro de la madre de J. M. Whistler, el refinado pintor americano. Una de las imágenes de mayor incidencia en el imaginario popular. Montaje a partir de una de las ‘violentas’ películas de Mr. Bean.
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“Hola, soy el doctor Bean –aparentemente... Y mi trabajo consiste en sentarme a mirar cuadros...(aplausos). Entonces, ¿qué he aprendido que pueda decirles de este cuadro? Primero, que es grande; lo que es excelente, porque si fuera microscópico nadie podría verlo –y esto seria una gran pena. ...Segundo, y ya me acerco al final del análisis de esta obra, ¿porqué vale la pena que este hombre gastara 50 millones de dólares americanos en este retrato? La respuesta es que este cuadro cuesta tanto porque es una pintura de la madre de Whistler –lo que he aprendido quedándome con mi amigo David Langley y su familia es que las familias son algo muy importante. Y aunque el señor Whistler sabía que su madre era una vieja horrorosa que parecía tener un cactus en el trasero (risas), se quedó con ella y sacó el tiempo para pintar este increible retrato. No sólo es una pintura, es una cuadro de una vieja vaca loca que él admiraba, y esto es maravilloso. Eso pienso. (aplausos)”


2
“Once you drive one, there’s no turning back.” (Una vez se maneja uno ya no hay vuelta atrás)
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Publicidad para Mercedes Benz en donde se le dá un respiro de actualidad al vilipendiado arquetipo materno.

(continuará)
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(C) Valla o mural Coca-Cola
Uno de los montajes publicitarios concebidos para exeomo









"Si queremos darle jabón a los pobres debemos dar por sentado que estamos dispuestos a darles lujos, si no los hacemos lo suficientemente ricos como para estar limpios, entonces, enfáticamente, tenemos que hacer lo que hicimos con los santos, debemos reverenciarlos por su mugre." G. K. Chesterton
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(N) "Noli Me Tangere"
Marilyn como "persona" exeomo











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(S) Secuencia del "Secabotellas" -un readymade





(hacer click sobre la imagen para detallar el contenido)

a- El secabotellas en dos de sus versiones -tal y como lo encontré en 1983 en el almacén de departamentos del BHV (Bazar del Hotel de Ville) de Paris, sección artículos de cava.

b- Catálogo del BHV (1912) ilustrando los mismos artículos.

c- El “secabotellas” de Marcel Duchamp comprado en 1914 en el mismo BHV y firmado como readymade.

d- Fotografía de Duchamp con las ramas de un árbol utilizadas como secabotellas -Fotografía de Man Ray, 1914?

e- Arbol búdico. La estructura ramificada del secabotellas como dispositivo meditativo.

f- “Spyrogyra”, 1992. Escultura de Tony Cragg. (ver entrevista)

g- “Las camisas de la archiduquesa están secas, archisecas...” Montaje fotográfico. (ver más abajo: The Postcard)

h- El secabotellas en su estado "popular" o ícono generalizado. Publicidad de Absolut vodka por Dan Wolgers, 1999.
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03 septiembre 2006

Interpretración: el arte de la gente

Serie "La Mirada Transversal"
Exposición itinerante: Cúcuta, Armenia, Cali.
(relectura de obras de la colección permanente)
Banco de la República, Biblioteca Luis Angel Arango
1997

Curaduría, instalaciones, y catálogo: Mauricio Cruz Arango















 



Sobre otra noción de 'cultura'

La idea, según una cierta estrategia museográfica, consiste en someter algunas obras de arte pertenecientes a la Colección Permanente a un juego de desciframiento por parte del público. De esta manera, el planteamiento 'pedagógico' de la exposición descentra la autoridad del conocimiento especializado -tan ajeno como intimidante para el público profano- ubicándolo en una zona de posibilidades imaginativas y asociativas propias del pensamiento poético. El espectador asume las obras directamente, con plena autonomía, y crea historias, versiones y otras ocurrencias a partir de ellas como si se tratara de una materia prima disponible.

La exposición está planteada a la manera de un juego abierto para el cual se dan algunos ejemplos escénicos que van desde lo sencillo y directo hasta lo aparentemente descabellado. Las obras, escogidas por su potencial carga significativa, se presentan inmersas en un campo asociativo generado por sus particularidades, como si se abriera y se mostrara por dentro convirtiéndose en una imagen tal vez más explícita. Por así decirlo, cada obra se traduce a un lenguaje de ambientes, objetos, imágenes, sonidos, textos, etc., que funcionan como activadores y reveladores que se comportan de acuerdo a la indeterminación como principio básico de todo el planteamiento.

Las instalaciones, los "escenografismos" propuestos, son ejemplos de interpretación artística de cada una de las obras. No tanto ya en el sentido racional-analítico propio del juicio crítico habitual, el cual muchas veces contradice los modos operativos específicos del pensamiento artístico, sino como un ejercicio participativo más espontáneo y acorde con los procesos asociativos de tipo analógico. Las obras, una vez 'abiertas' hacia algunas de sus escenas posibles (ejemplos que pueden ser tomados como puntos de partida) se ofrecen como adivinanzas destinadas a estimular el inconsciente del espectador.

A partir de este recurso se propone una opción o un modelo comunicativo a la ya consabida separación entre el ARTE y el PUBLICO. De modo que la posibilidad del ejercicio imaginativo y la exigencia interna de sus precisiones poéticas restituya en algo el sentido participativo implicado en toda forma de arte.

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continúa en testa[ferro]