21 enero 2007

Verónica para una semana de pasión

Exposición Generación Intermedia.
Biblioteca Luis Angel Arango, 1998


Luis Fernando Rodríguez (El Pollo) 


Corona de sol en lo alto, o en su defecto, un poderoso bombillo al estilo Guernica

Al centro del ruedo, una muchacha con las manos extendidas aguarda la embestida de un bello rostro doliente; especie de bailarina gitana a la vereda del camino suplicial soñando con su impecable camisa bordada camino del calvario, que chorrea... Pues sabe que si no se unta no pinta, y aunque no le hayan visto nunca pinceles en la mano, su nombre significa la imagen verdadera.




Y si la pintura es cuestión de trapos, qué otra figura podría mostrarnos de la famosa "faena" nacional, con gente congénita berreando y maldiciendo todavía, como cualquier nueve de abril, todos vestidos a la insulsa manera política bajo un lindo sol agropecuario, atestando la amplitud de las plazas con revolución de sirenas y frases estridentes, extrañamente impávidos al repertorio cotidiano de los atardeceres, arremetiendo, a fondo, contra las muy inocentes verduras del campo, esculcando en todo aquello el dividendo y el multiplicando, hurgando con rabia iracunda las anatomías del dolor ajeno buscando entre tanto amasijo el espejito sangriento de todas las cédulas y sus identidades.

Pero esas imágenes pasan y no se depositan. La memoria que les corresponde desaparece en la cinta veloz, indiscernible, de los videos y las rotativas. Para eso se requiere otro Tiempo, otro Espectador, otro que coja la muleta y se le mida al ambiente de fondo embadurnando los magentas esenciales con despojos obsesivos. Como decir que cada tela es un retrato, una suma cuidadosa de todas las partes del toro.

MCA
26-04-98